Pedir perdon no debería tomarse con tanta liviandad.El castigo precede al crimen decia dobtuiesky. Recien cuando nos hacemos responsables de lo que hacemos, ahi se puede empezar a construir algo distinto. Suplicando a los gritos de rodillas, implorando todos los idiomas, pedir perdon no alcanza, no repara, no alivia, si no nos hacemos responsables de nuestras acciones. Cuando no nos perdonan nos obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa, porque un simple perdon no puede borrar el dolor.
Ya no hay forma de pedir perdon.
lunes, 24 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario